Tokio (EFE).- El balance de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el martes el sur de Japón aumentó a trece, según confirmó este miércoles la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
«Aún hay personas a la espera de ser rescatadas, por lo que nos enfrentamos a una verdadera carrera contra el tiempo», declaró la jefa del Gobierno japonés a los medios, antes de señalar que se desplegaron «todos los recursos disponibles».
Takaichi aseguró que, desde el momento en que ocurrió el sismo, el Ejecutivo actuó con la máxima celeridad para evaluar la dimensión de los daños, en estrecha coordinación con los ministerios y organismos competentes.
Llamado a la población
La primera ministra destacó que además de las víctimas humanas, se registraron colapsos de edificios, incendios y daños en la red vial. Además, se produjeron cortes en el suministro de electricidad y agua.











