Más allá de las convicciones íntimas del Presidente, la pelea con Brasil es una apuesta en pos de asegurar el beneplácito de Trump, a quien podría necesitar si la confianza sigue en baja. Una jugada arriesgada, que podría salirle cara.

El mandatario estuvo menos de 12 horas en San Pablo y logró parte de su cometido: reforzar el lanzamiento de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario de ultraderecha. Según las…

El mandatario argentino había cuestionado duramente y llamó "ladrón" al presidente Lula Da Silva.Aparenta convertirse en una de las crisis más graves de la historia bilateral.