La crisis diplomática entre Brasil y Argentina sumó este lunes un nuevo episodio, luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, respondiera por primera vez a los duros cuestionamientos formulados durante el fin de semana por su par argentino, Javier Milei.Consultado por periodistas sobre las declaraciones del mandatario transandino, Lula optó por restar importancia a la controversia y respondió con una breve frase: “¿Quién es ese tipo?”. El comentario, pronunciado en tono irónico, provocó risas entre los presentes y constituyó su primera reacción pública desde que se inició el intercambio de recriminaciones entre ambos gobiernos, que ha ocasionado el deterioro de las relaciones bilaterales, luego de que Brasil manifestara oficialmente su malestar por las expresiones de Milei y solicitara explicaciones a la representación diplomática argentina.Horas antes de la declaración de Lula, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, recibió en la sede de Itamaraty al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Raimondi, en el primer contacto formal entre ambos países desde el inicio de la controversia.La reunión se extendió por cerca de 40 minutos y estuvo centrada en la posición del gobierno brasileño frente a los dichos del presidente argentino. Sin embargo, el encuentro concluyó sin acuerdos concretos que permitieran descomprimir la tensión, aunque ambas partes manifestaron disposición a mantener el diálogo.Desde el Ejecutivo brasileño sostienen que las declaraciones del mandatario trasandino no solo afectaron la figura del presidente Lula, sino también a las instituciones del país, debido a las críticas dirigidas además contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.Origen de la controversiaLa actual controversia comenzó el sábado, cuando Milei participó en São Paulo de un acto político organizado por el Partido Liberal para respaldar la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro.Durante su intervención, el mandatario argentino calificó a Lula como “presidiario”, “ladrón” y “basura”, además de advertir sobre el denominado “riesgo Lula”, concepto con el que buscó cuestionar un eventual nuevo gobierno del Partido de los Trabajadores.El presidente de Argentina, Javier Milei, en el lanzamiento de la campaña de Flavio Bolsonaro en São Paulo. Foto: @BolsonaroSP en X. La tensión aumentó al día siguiente, cuando el presidente del país vecino volvió a referirse al gobierno brasileño durante la inauguración oficial de la Exposición Rural de Palermo, en Buenos Aires.En esa oportunidad aseguró, sin presentar antecedentes públicos que respaldaran su afirmación, que la administración de Lula habría financiado una campaña contra Argentina en redes sociales.“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió de ahí”, sostuvo el mandatario argentino.Las nuevas declaraciones fueron interpretadas en Brasilia como una profundización del conflicto y reforzaron la decisión de la Cancillería brasileña de exigir explicaciones diplomáticas.No obstante, la postura del gobierno brasileño ya había sido endurecida durante las últimas horas por distintas autoridades. El canciller Mauro Vieira calificó las expresiones de Milei como “graves e inaceptables”, afirmando que constituyen una injerencia en asuntos internos del país y una ofensa tanto al presidente como al Poder Judicial y al pueblo brasileño.En la misma línea, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, desestimó las acusaciones del jefe de Estado argentino y lo calificó públicamente como “un payaso”, señalando que sus declaraciones no debían ser tomadas con seriedad.La disputa diplomática podría continuar en las próximas horas. Este martes, Javier Milei viajará a Lima para asistir a la ceremonia de investidura presidencial de Keiko Fujimori, instancia en la que también estará presente el canciller brasileño, Mauro Vieira, en representación de su país. Aunque Lula no participará de la ceremonia, el encuentro marcará el primer escenario internacional tras el intercambio de recriminaciones entre ambos gobiernos.