El gobierno de Brasil decidió este domingo llamar a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, al considerar como una "afrenta" los duros insultos propiciados por el presidente Javier Milei el sábado desde San Pablo contra su colega brasileño, Luis Ignacio Lula Da Silva.El libertario llamó "ladrón" y hasta "basura socialista" al jefe de Estado brasileño durante un acto en San Pablo que fue apoyar al derechista Flávio Bolsonaro como candidato a presidente por el Partido Liberal en competencia contra el líder del PT para los comicios del 4 se octubre.Según pudo saber Clarín al máximo nivel la decisión fue tomada por el canciller Mauro Vieira a su regreso este domingo de una gira por Asia.No se recuerda en democracia una crisis como esta con insultos a un jefe de Estado en su propio país como los que profirió Milei a Lula el sábado en Brasil.En Brasilia señalaban este domingo sobre Milei, que viajó acompañado por su hermana Karina y por el canciller Pablo Quirno: "No tiene idea de lo que es ser Presidente y no tiene códigos"."En un viaje privado, logró ofender a los Poderes Ejecutivo, Judicial y al pueblo brasileño, algo nunca visto en décadas de relación bilateral. Ni en los momentos de rivalidad entre los gobiernos militares hubo nada siquiera similar", dijeron a Clarín fuentes consultadas en Brasilia.Se referían también a los insultos y malas palabras proferidas por Milei contra el juez del Tribunal Supremo Federal, Alexandre de Moraes, que le prohibió al ex presidente Jair Bolsonaro recibir la visita del libertario entre otros en estos días de campaña electoral.Bolsonaro padre cumple prisión domiciliaria una pena a 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.Milei llamó a De Moraes "basura calva" y hasta fue repudiado por el presidente del máximo tribunal de Brasil, Luiz Edson Fachin.También lo criticó duramente parte del gabinete de Lula por insultar al mandatario. Acompañado por Quirno y el cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, para darle más envergadura a una visita muy polémica e inédita para un jefe de Estado a un país que está en campaña electoral, las fuentes de Cancillería intentaron equiparar el viaje de Milei a apoyar al primogénito de Bolsonaro con el que hizo a Lula a Cristina Kirchner en julio de 2025.La ex presidenta ya estaba en prisión domiciliaria acusada por hechos de corrupción. Pero entonces la cancillería brasileña se apartó y tomó distancia de lo que consideró una visita privada.A su vez Lula, que mostró desde primera hora una inclinación anti Milei, lo trató siempre con respeto. Sin gritos o insultos. SMB