El calor se ha convertido en una de las grandes preocupaciones para el intento de control del incendio que ha arrasado Ávila y Madrid en la mayor catástrofe forestal de la historia de España. La llegada de la nueva ola de calor apunta a complicar las tareas de extinción y puede provocar que se reavive allí donde se había logrado contener. Por eso, la jornada de este martes es decisiva para la evolución del fuego. Durante las últimas horas se han centrado las tareas en el entorno del Embalse de San Juan y con el objetivo de que no siga una dirección hacia la sierra norte.

Son ya más de 60.000 las personas confinadas o evacuadas por los incendios declarados en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila en una jornada

Después de una noche de trabajos sin apenas descanso, los bomberos están logrando contener parcialmente los avances del fuego ante la oportunidad que ha presentado la bajada de…