Después del cambio de viento de este sábado, que ha empujado el incendio de Ávila y Madrid hacia el suroeste, y de una noche que no ha sido fácil, los medios aéreos trabajan ya a destajo desde primera hora para tratar de atacar al fuego en su momento de mayor debilidad con el objetivo de estabilizar el incendio. Una nueva “ventana de oportunidad”, según explicaba a última hora del sábado el delegado del Gobierno de Madrid, que será “clave” para poder controlar el fuego, aunque los servicios de emergencia siguen pendientes del viento.
El domingo arranca con más de 115 personas afectadas por el fuego en total en España. Entre Madrid y Ávila son 100.000, entre evacuados y confinados. Entre ellos los alrededor de 30.000 habitantes del Valle del Tiétar que fueron evacuados en la tarde del sábado de manera preventiva para evitar tener que hacer estas labores de madrugada. En municipios como Sotillo de La Adrada, las llamas amenazaban desde la medianoche las viviendas. Los servicios de Emergencias ya han reanudado las labores de extinción este domingo.
El fuego que afecta a la Vall d'Uixò, en Castellón, alcanzaba en la noche de ayer un perímetro de 21 kilómetros y había afectado, entre confinados y evacuados, a unas 15.000 personas.














