El incendio que arrasa la Sierra Oeste madrileña y que afecta ya a 25.000 hectáreas en la región seguía activo este lunes, con un pronóstico reservado: las condiciones para combatir los focos empeorarán con rachas de viento y una nueva ola de calor.A los fuegos en los alrededores de Madrid se suma otro foco en el este del país, en Castellón, adonde viajó este lunes el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.Según informa este lunes el diario El País, las rachas del viento de hasta 30 kilómetros por hora “complicarán las labores de extinción”, que se están concentrando sobre todo en la zona del embalse de San Juan, en el entorno del municipio de San Martín de Valdeiglesias.Allí es donde las llamas han confluido con las del incendio de Burgohondo (Ávila), que ha quemado ya unas 50.000 hectáreas. Las rachas de viento elevadas han complicado mucho los trabajos de extinción del gran fuego originado en el Burgohondo, ha detallado el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, quien ha explicado que los trabajos de extinción se centran en contener los focos y proteger los cascos urbanos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido a la población que respete las órdenes de evacuación y confinamiento para no dificultar el trabajo de los equipos de emergencia.Pedro Sánchez visita la zonaEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó este lunes la zona afectada por el incendio de la Vall d’Uixó (Castellón), que lleva más de 7.200 hectáreas afectadas y ha obligado a desalojar a más de 16.000 personas.Sánchez alertó que “quedan horas difíciles” en la lucha contra el fuego ante la llegada de una nueva ola de calor y pidió extremar la precaución.Como también ocurre en Francia, afectada por varios incendios, la sequía y las olas de calor excepcionales que se suceden desde junio aumentaron la inflamabilidad de los bosques y complicaron las labores de extinción.Durante la noche del domingo al lunes, la bajada de temperaturas, la atenuación del viento y una mayor humedad favorecieron el trabajo de los bomberos.Los incendios "han disminuido en su avance" durante la madrugada de este lunes, informó la delegación del Gobierno español en Madrid, aunque advirtió que el fuego "sigue activo y sin estabilizar".Además, la ventana de oportunidad es corta. Una nueva ola de calor puede llevar las temperaturas hasta los 40 ºC en el centro y el sur del país y complicar nuevamente las labores de extinción.Lunes y martes "son unos días absolutamente centrales" para controlar el fuego, advirtió el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. "A partir del miércoles las prevenciones climatológicas son realmente negativas", agregó.Sánchez atribuyó la situación al cambio climático. "No es una sucesión de episodios aislados", sino "la expresión más dolorosa de una emergencia climática", aseguró antes de partir. "Ya no es una excepción, es la regla en sí misma", dijo.Una situación endemoniadaLa presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se desplazó al puesto de mando ubicado en la localidad de Navalcarnero, donde hizo un balance de la situación de los incendios. "Es una situación endemoniada", dijo visiblemente emocionada ante los medios.Con todo, el avance de estos fuegos de magnitud histórica se ralentizó, dijeron el lunes las autoridades, que quieren estabilizar su perímetro antes de una nueva ola de calor a mediados de semana que puede complicar la situación.Después de un inicio de verano marcado por el intenso calor y la sequía, varios incendios, la mayoría en Madrid y sus alrededores, quemaron decenas de miles de hectáreas y obligaron a evacuar a 75.000 personas de sus casas o sus lugares de vacaciones.Con información de AFP y elpaís.es