El avance de los incendios en Madrid y Ávila llevó este jueves a la activación de la emergencia nacional en ambos territorios, que se amplió el sábado a la provincia de Toledo. Esto supone que el Gobierno central ha asumido el control y la coordinación del dispositivo de todas las administraciones para acabar con el fuego. El viernes, el fuego aumentó su expansión con velocidad, llegando a unirse los incendios activos en Madrid y obligando a trabajar sin descanso a los efectivos para evitar la formación de un “macroincendio” entre ambos focos.

Este sábado ha sido una jornada “crítica” y poco positiva, según explicó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en un día en el que hubo de evacuar o confinar a más de 100.000 personas entre las tres provincias tras el avance del fuego hacia el sur por el Valle del Tiétar. A pesar de ello, la UME ha informado esta mañana de que la mayoría de flancos ya están controlados y tratará de estabilizar el perímetro con la ayuda de los medios aéreos.

En este mapa se ve la ubicación de los tres incendios que activaron la alerta. Es la estimación que se extrae del satélite Copernicus tras su último cruce sobre la zona arrasada. En total, los cuatro incendios en Madrid suman más de 45.000 hectáreas arrasadas por el fuego en apenas unos días.