La magnitud de los incendios forestales en el centro de la Península ha alcanzado dimensiones históricas este verano tras unos años ya de por sí dramáticos, en los que los fuegos forestales no han dejado de recrudecerse.

El incendio de Ávila, que se unió al de la sierra suroeste de Madrid el pasado sábado y se extendió a la provincia de Toledo, sigue sin estar estabilizado, aunque está controlado en algunas zonas.

El de Ávila es ya el mayor incendio de la historia reciente de España.

Por su parte, el incendio declarado el sábado en La Vall d'Uixó (Castellón), que ha entrado en el parque natural de Sierra de Espadán, tampoco está estabilizado.

En total, hay alrededor de 100.000 personas evacuadas o confinadas entre todos los frentes.