Desde que el 22 de julio un incendio en Burgohondo (Ávila), presuntamente provocado por una imprudencia, encendiera la mecha, las llamas han devorado 77.000 hectáreas en el centro peninsular (Ávila, Madrid y Toledo) y otras 7.000 por el fuego declarado en Castellón. Efectivos de la UME, bomberos y protección civil llevan cinco días luchando contra unas llamas que han afectado a 175.000 personas entre evacuados y confinados y que han sembrado la desolación por toda la geografía.

9.000 personas se encuentran desalojadas y otras 8.000 confinadas en varias localidades

Los dos grandes incendios forestales que asolan las provincias limítrofes de Madrid y Ávila, en el centro de España, han quemado unas 25.000 hectáreas por el momento, favorecidos…