Los grandes incendios forestales comenzaron ayer a dar ligeras señales de mejoría en Ávila, Madrid y Toledo, aunque los equipos de extinción aún tienen por delante “horas muy complejas”, tras calcinar 77.000 hectáreas –con un perímetro de 280 km– y obligar a evacuar o confinar a cerca de 95.000 personas, entre las tres provincias. Mientras, el fuego de La Vall d’Uixò (Castellón) continúa fuera de control. Con este, las personas desalojadas o confinadas ya son cerca de 136.000. Tras una nueva jornada marcada por las llamas y por un optimismo moderado sobre su evolución, solo en los incendios del centro de España hay 65.096 evacuados y 29.867 confinados. A estos hay que sumar los 41.000 afectados de una manera u otra en Castellón.Las cifras de estos incendios forestales son de récord. No solo por el número de afectados, sino también por el de hectáreas quemadas. Las llamas han devorado 50.000 en Ávila, lo que lo convierte en el peor incendio de la historia de España, al superar el ocurrido en Larouco, Quiroga y Oencia, en agosto de 2025. Las más de 25.000 hectáreas que han ardido en Madrid constituyen el peor de la historia de esta comunidad.Las 50.000 hectáreas que ya han ardido en Ávila constituyen el peor incendio de la historia de EspañaPero la situación de ayer fue distinta a la del sábado, cuando las condiciones meteorológicas –especialmente el viento– no jugaron precisamente a favor de los equipos que trabajan en la contención del fuego. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacaba ayer durante su visita al puesto de mando avanzado de Navaluenga (Ávila) que la evolución era “muy positiva” y afirmaba que algunos focos se encontraban ya “consolidados”.En este mismo sentido, el teniente coronel Alfonso Arribas, de la UME, señaló que las labores de extinción afrontaban ayer una jornada “más favorable” para atacar las llamas y reducir la intensidad de los focos que, de todas formas, aún permanecen sin control. De hecho, la UME daba, antes del mediodía de hoy, por contenidos los frentes de Madrid y Ávila, aunque reconocía que aún se mantenían “cabezas activas”.Paisaje quemado en el Parque Natural del Valle de Iruelas arrasado por el incendio de Burgohondo (Ávila) este domingo. EFE/Raúl SanchidriánRAÚL SANCHIDRIÁN / EFEEn la misma línea, el director técnico de extinción del incendio de Ávila, Pablo Montejo, consideraba que se había abierto “una pequeña oportunidad que el resto de días no ha existido” por la mejoría de las condiciones.Por su parte, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, explicó que la mayor preocupación de ayer en la evolución del incendio era controlar el flanco oeste y evitar su avance hacia el norte. Sobre la evolución del fuego de la Sierra Oeste de Madrid, el delegado del Gobierno ha explicado que el flanco este estaba contenido, que no avanzaba, y que en el flanco oeste continuaban los trabajos para frenar el fuego después de que la noche del sábado a domingo se trabajara para proteger a municipios como Cadalso de los Vidrios y San Martín de Valdeiglesias”, que ayer fueron los que se llevaron la peor parte. A media tarde, se intensificaron las labores en la zona de Villa del Prado (Madrid), la zona en la que el incendio registraba mayor actividad y donde, pasadas las 18 horas, se decretó el desalojo de la urbanización El Encinar del Alberche.Lee tambiénSobre el fuego de Almorox (Toledo) –2.000 hectáreas quemadas–, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, aseguró que el fuego estaba “estabilizado”, con lo cual “somos optimistas”. “Hay que ser muy prudentes y los técnicos dicen que está estabilizado, pero aún no controlado”, precisó. Tras la reunión del Cecopi en Navalcarnero se determinó la instalación de un Puesto de Mando Avanzado en La Iglesuela del Tiétar (Toledo), desde donde se coordinarán los esfuerzos.Según indican las previsiones, las buenas condiciones meteorológicas de ayer se extenderán a hoy, lo que, según Martín, otorga una “ventana amplia para trabajar y vencer definitivamente este incendio”.Pero no todo fueron buenas noticias. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, explicó que, como mínimo hay 43 viviendas destruidas por completo –en El Encinar de Alberche, en Villa del Prado– y otras 300 con muchos daños, pero se mostró convencida de que “esta cifra se va a elevar enormemente, como nunca habíamos visto”. “Ojalá que no tengamos que echarnos atrás con unas cifras que han ido a mejor, porque es verdad que los vientos siguen y la situación es extrema por las fuertes temperaturas”, apuntó. Por lo menos –agregó– el incendio no ha seguido evolucionando a gran velocidad hacia El Escorial, San Lorenzo de El Escorial y Valdemorillo, que es algo que el sábado estaba todavía en duda.A última hora de la tarde, llegaban nuevas noticias desde Ávila y no eran buenas. El incendio se había reactivado “con fuerza” por el viento –otra vez el viento– y presentaba dos focos principales en Casillas y Mijares, en la parte alta de la sierra, según informó la Consejería de Medio Ambiente. A pesar del optimismo, va para largo.
Ligero optimismo por la evolución del fuego en Madrid, Ávila y Toledo
Cerca de 136.000 entre desalojados y confinados en todo el país por los incendios











