Madrid (EFE).- Los grandes incendios forestales comenzaron este domingo a dar señales de leve mejoría en Ávila, Madrid y Toledo, aunque los equipos de extinción aún afrontan «horas muy complejas» tras calcinar 77.000 hectáreas y obligar a evacuar o confinar a cerca de 90.000 personas en las tres provincias.
Preocupa también el incendio de Castellón, que sigue fuera de control tras quemar unas 6.500 hectáreas con un perímetro de 48 kilómetros, aunque desde la dirección de las tareas de extinción se ve una posibilidad de que pueda quedar estabilizado «lo más pronto posible» en los próximos días.
Así lo han dado a conocer el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, y el subinspector jefe del servicio de Bomberos de Castellón y director técnico del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Antonio Rodrigo, en declaraciones a los periodistas, tras la reunión del Cecopi que coordina los trabajos de extinción.
Un panorama positivo
La leve mejoría en los incendios de Ávila y Madrid la ha confirmado a primera hora de esta noche el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha asegurado que estos fuegos son los más importantes y agresivos de la historia de España, pero que en la jornada de hoy han evolucionado en positivo, pero «muy despacio».










