El Mundial terminó, pero algo quedó claro: la Selección volvió a demostrar que la emoción compartida es uno de los lugares donde los argentinos todavía tenemos una manera de encontrarnos. Un tiempo antes que el Mundial se pusiera en marcha, nos llamó la atención el poco entusiasmo que advertíamos en la mayoría de la gente con quienes hablábamos. Una frase se repetía: “No hay clima mundialista”. Esa sensación nos llamó la atención, por eso en La Sastrería decidimos investigar si eso que se decía era tan así. Los resultados echaron por tierra esa supuesta apatía: la gran mayoría de los consultados se mostraban entusiasmados con el Mundial, y 3 de cada 4 argentinos creían que la Selección llegaría a la final.

Durante varias semanas, el Mundial logró algo extraordinario: millones de personas compartimos una misma emoción. Las calles se llenaron de banderas, las conversaciones giraron…

Roto el hechizo de la Scaloneta, en la agenda vuelven a aparecer una economía estancada, un gobierno que lanzó su reelección en plena competencia y una oposición de brazos…