Antes de que huellas dactilares o registros dentales entraran en juego, un equipo de patología tuvo que armar la logística para recibir 69 cuerpos.

Un equipo de trece peritos logró darle nombre a decenas de cuerpos calcinados mediante procedimientos que reconstruyen la piel dedo por dedo.

Cuando la huella dactilar no bastaba, un equipo de ocho odontólogos armó, diente por diente, la identidad de los cuerpos llegados a Medicina Legal.

Antes de que huellas dactilares o registros dentales entraran en juego, un equipo de patología tuvo que armar la logística para recibir 69 cuerpos.

Viajaban 126 militares; 69 murieron. El trabajo forense fue uno de los más grandes desde el holocausto del Palacio de Justicia en 1985.

Seis de los muertos en el accidente aéreo fueron identificadas en el laboratorio de genética, donde expertos aceleraron esfuerzos para dar resultados.

Ariel Emilio Cortés habla de las horas difíciles en su entidad para lograr la identidad de l0s 69 militares que murieron en el accidente aéreo.