Carlos LópezComunicador social y periodista de la Universidad del Quindío22 de julio 2026, 06:58 P.M. Actualizado:22.07.2026 18:58En una de las alas de la sede central de Medicina Legal en Bogotá está ubicado el laboratorio en el cual un grupo de familiares de las víctimas del avión Hércules accidentado en el Putumayo depositaron sus últimas esperanzas para lograr identificar a sus seres queridos. Se trata del centro de genética, una dependencia conformada por cerca de 30 expertos que trabajaron de manera sigilosa y aislada para darle una luz de aliento a los seres queridos de los soldados muertos.La entrada al laboratorio está dividida por una puerta acompañada del aviso que alerta que no se puede ingresar sin previa autorización. Desde el inicio se ve que es un área a la que entran pocas personas. Una de ellas es Rocío Lizarazo Quintero, coordinadora del Grupo de Genética Forense de la Regional Bogotá de Medicina Legal.De profesión bacterióloga, a Lizarazo usualmente se le ve con bata y lista para explicar minuciosamente cuál es la labor que cumple el equipo de genética de la entidad. En el caso del avión Hércules FAC 106, los expertos bajo su mando analizaron los cuerpos de seis de las 69 víctimas. Ese grupo fue el que por los estragos que generó la tragedia aérea, no alcanzó a ser identificado con la carta dental o las huellas dactilares.Al laboratorio de genética siempre llegan, en una especie de último paso, los cuerpos que otras especializades no han podido identificar al cien por ciento. Eso pasó horas después de que el 23 de marzo pasado fueron trasladadas desde el Putumayo a Bogotá las 69 víctimas mortales del accidente del FAC 106, que se vino al suelo pocos instantes después de despegar desde el aeropuerto de Puerto Asís.Foto:EL TIEMPO, juanfotosadnContenidoEn total iban 126 personas entre tripulantes, soldados y policías. Quienes sobrevivieron empezaron a auxiliar, de la mano de la comunidad y los bomberos, a sus compañeros heridos. Una vez en Bogotá empezó el proceso de identificación y a seis les tomaron muestras para pasarlos al laboratorio de genética.En ese recinto, que mantiene acondicionado a una baja temperatura y que está compuesto por pequeños cuartos que permanecen con las puertas cerradas, los expertos estuvieron aproximadamente cinco días haciendo las respectivas pruebas para lograr la plena identificación de José Yefer Moreno, William Vélez Ortiz, Jonatan Moreno Baena, Jesús González, Jhon Jairo Acuña y Kaled David Julio Severiche.Zona del accidente del Hércules en Putumayo.Foto:CortesíaLos cuerpos de estos seis hombres llegaron el mismo 23 de marzo en la noche y tras percatarse de que algunos no podían ser reconocidos por sus huellas o carta dental, los pasaron al laboratorio de genética, donde empezaron a buscar a los familiares de las víctimas para los respectivos cotejos.La coordinadora Rocío Lizarazo afirma que en el caso del Hércules su equipo se esforzó hasta más no poder para darles una voz de alivio a los familiares que esperaban en otra de las alas de Medicina Legal, donde los acompañaban otros profesionales y miembros de las Fuerzas Militares. Los resultados de los exámenes salieron finalmente el 30 de marzo, pero junto a otros forenses de la entidad uno de los retos que más tuvieron fue que en algunos casos, tuvieron que rearmar los cuerpos debido a que sus extremidades quedaron divididas.Las fases del procesoEn el laboratorio de genética, la identificación se adelantó bajos estrictos protocolos que exigen suma cautela para no causar contaminaciones que alteren muestras, elementos o resultados.Rocío Lizarazo, coordinadora del Grupo de Genética de Medicina Legal.Foto:Medicina LegalEn la entrada a dicha área restringida suelen estar dos personas a las que llegan las solicitudes para muestras de ADN. “Hacemos el análisis de fluidos biológicos que se han recuperado para cotejarlo con personas involucradas en una investigación. Pero también trabajamos en identificación humana, con muestras de cuerpos ya sean esqueletizados o no, el cual no se ha podido identificar fehacientemente por otros medios probatorios como la carta dental o huellas dactilares", le dijo Rocío Lizarazo a EL TIEMPO.Esta unidad analiza muestras de sangre, huesos y elementos clave para la investigación de un crimen. Se estudian desde uñas hasta pelos y otras partes del cuerpo que pasan por equipos de última tecnología.En el caso de los seis militares muertos, se tomaron los respectivos exámenes para cotejar el ADN con los familiares. "Todas las muestras se trabajan en cabinas por seguridad biológica, para evitar contaminaciones", subrayó la coordinadora de Medicina Legal.Profesionales que atendieron el accidente aéreo.Foto:Wilson BogotáEn otra de las áreas se encargan de la pulverización de muestras óseas, las cuales se lavan bien para aislar cualquier partícula que altere el procedimiento. En ese reciento es en el que se pasa de una parte de hueso a polvo, el cual se obtiene del movimiento al que se somete la muestra dentro de una cápsula que gira a millones de revoluciones con una esfera metálica en su interior."Después de que está pulverizado, tenemos que adicionar algunos reactivos que nos van a tratar de eliminar esa matriz mineral en la cual están sometidas las células, y además ayudan a romper las membranas celulares para sacar el ADN", dijo la coordinadora.añade reactivos para limpiarlo aún más. Lo que se obtiene es un poco de líquido que se pasa por un filtro y se cuela. El más mínimo extracto, casi de la cantidad de una gota, es el que se traslada en un recipiente a una máquina en la que se copia millones de veces el ADN, y luego de dos horas se obtiene un resultado final para ser evaluado en el sistema de la entidad."Todo este proceso de los huesos puede durar una semana, y algunas veces hay que repetir porque no se obtiene nada. Las muestras que recibimos no siempre están en las mejores condiciones, hay unas que están muy deterioradas porque llevan mucho tiempo o el terreno hace que se dañen más rápido"., concluyó Lizarazo, quien hizo énfasis en que para la identificación de los seis muertos que le llevaron a su equipo, se desplegó una labor titánica.
La genética selló la identificación de las víctimas del Hércules C-130 en Putumayo
Seis de los muertos en el accidente aéreo fueron identificadas en el laboratorio de genética, donde expertos aceleraron esfuerzos para dar resultados.






