El anuncio del secretario de Defensa de revisar los niveles de la hormona masculina en los soldados es la última prueba de la obsesión del aliado de Trump con un ejército viril sin lugar para mujeres y minorías

US Defense Secretary Pete Hegseth faces backlash for new plan to give military personnel testosterone injections. Critics mock the initiative.

El secretario de Guerra afirma que "no se trata de una mejora artificial", sino de "asegurar que tienen la base biológica necesaria para sostener la batalla"