El Departamento de Guerra analizará los niveles de testosterona de los miembros del Ejército mayores de 30 años y ofrecerá una terapia de sustitución de tal hormona voluntaria a quienes resulten con niveles bajos, según anunció el secretario de Guerra, Pete Hegseth. "Debemos buscar constantemente nuevas formas de optimizar tu rendimiento, tu resiliencia y tu salud a largo plazo", dijo Hegseth sobre el ejército del país en un video en X que llevaba el pie de foto "El Departamento de Guerra High-T." El anuncio de Hegseth, el miércoles recién pasado, suscitó preguntas inmediatas sobre su impacto en las tropas femeninas y cómo se integraría esta nueva política en el enfoque más amplio del Pentágono en estándares de aptitud física más rigurosos que, según los críticos, están destinados a eliminar a las mujeres de los roles de combate.

Los bajos niveles de testosterona se han relacionado con despliegues, donde el mal sueño, los entornos de alto estrés y la mala nutrición pueden pasar factura, según un estudio del 2020 efectuado por el Departamento de Defensa y otras instituciones. La promoción de la testosterona por parte de Hegseth se produce en medio de una adopción más amplia de la hormona y de la idea controvertida, especialmente entre los hombres jóvenes, de que maximizar los niveles de esta puede mejorar su salud y su forma física. Algunos médicos e investigadores cuestionaron la medida y dijeron que algunas de las afirmaciones de Hegseth sobre la testosterona no estaban respaldadas por la investigación.