El secretario de Defensa Pete Hegseth, exestrella televisiva de Fox News de 46 años, anunció este miércoles que planea obligar a someter a análisis de los niveles de testosterona a los soldados estadounidenses mayores de 30 años.Hegseth lo hizo con un video publicado en las redes sociales del Pentágono, y al verlo, costó no pensar en Colin Jost, el cómico de Saturday Night Live que lo imita en el popular programa satírico de televisión. “Está científicamente comprobado que, con el envejecimiento, los niveles de testosterona suelen disminuir de forma natural”, dice el Hegseth real en esa grabación, en la que autoriza “un nuevo programa de detección de deficiencia” de la principal hormona sexual masculina para el personal militar a su cargo. Se trata, añade el secretario de Defensa, al que le gusta llamarse a sí mismo “de Guerra”, pese a que el Congreso no ha autorizado ese cambio de nombre, de garantizar que los soldados “cuenten con los niveles adecuados de esta hormona para operar al máximo de sus capacidades”. La prueba, obligatoria para los mayores de 30 y discrecional para los menores de esa edad, podrá completarse, siempre solo como una opción, con un tratamiento de “reemplazo de testosterona”. “Al estudiar esos indicadores de salud de manera temprana, mantenemos su capacidad de combate [del personal militar] en el más alto nivel y les brindamos el mismo apoyo que ustedes ofrecen a esta nación: lo mejor de lo mejor”, sentencia Hegseth en el vídeo, titulado (y, de nuevo, no es broma) El Departamento de Guerra de Alta-T.La testosterona, y el valor intrínseco de la hombría que se le supone asociada, se ha convertido en una verdadera obsesión de la derecha MAGA (Make America Great Again) en Estados Unidos. El popular locutor ultraderechista Tucker Carlson ha hablado de su carencia casi como de un problema de pérdida de los valores americanos. Y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. (RFK), ha vendido a sus 72 años la idea de inyectarse testosterona, algo que los suyos denostan cuando se trata de ofrecer tratamientos de afirmación de género, para combatir el envejecimiento. Decadencia generacionalRFK también ha defendido sin pruebas que se trata de un problema de decadencia generacional, y que los muchachos de hoy en día tienen el “50% del nivel” de la hormona masculina que un hombre de 65 años (de los de antes, se entiende). El anuncio de Hegseth de este miércoles ha sido recibido con una imaginativa cascada de comentarios jocosos en redes sociales, además de con un comunicado de la la Asociación Estadounidense de Urología. Reproducido por varios medios estadounidenses, “valora que la Administración comprenda la importancia de realizar pruebas de detección de deficiencia de testosterona en hombres”, aunque añade que “ese diagnóstico no debe basarse únicamente en un análisis de sangre”, como, aparentemente, defiende el Pentágono.Un nivel bajo de testosterona, que a veces está asociado a los problemas de estrés que sufren los soldados, puede provocar en los hombres pérdida de masa muscular, obesidad o impotencia, o estar asociado a otras dolencias más graves, como diabetes, osteoporosis o depresión. La inyección de esa hormona se ha extendido en los últimos años en gimnasios para quienes buscan un atajo para aumentar su masa muscular. Según The New York Times, las recetas para conseguirla se han multiplicado por 12 desde 2000, pese a que su consumo puede provocar infertilidad y coágulos sanguíneos, además de acné y caída del pelo.En septiembre del año pasado, Hegseth convocó a un acto en la academia de la Infantería de Marina, en la base de Quantico (Virginia), a todos los altos mandos estadounidenses, que llegaron de cualquier lugar del mundo para escuchar del presidente Donald Trump y del jefe del Pentágono cómo deben ser, en su visión, las Fuerzas Armadas estadounidenses. A saber: un ejército compuesto por “guerreros” y no por “defensores”; en el que las barbas, las barrigas y las melenas están proscritas; en el que los esfuerzos por fomentar la diversidad, como la corrección política, son historia, y en el que las mujeres tendrán que alcanzar los “máximos” estándares masculinos para desempeñarse en puestos de combate.El video del secretario de Defensa de este miércoles no menciona a las más de 231.000 mujeres que forman parte del Ejército de Estados Unidos. Tampoco a los soldados trans que usan regularmente testosterona, a los que Hegseth ha declarado la guerra desde que asumió el cargo.
Hegseth anuncia tests de testosterona de los soldados estadounidenses de más de 30 años
El secretario de Defensa impone exámenes obligatorios, pero los tratamientos opcionales de “reemplazo” de la hormona masculina serán opcionales si se detectan niveles bajos










