La adaptación de la obra clásica a cargo de Christopher Nolan cumple con todos los requisitos para abrumar, dejar las mandíbulas abiertas y ganar muchos Oscar. Es un espectáculo rimbombante: sí. Pero además es un gran entretenimiento.

Ofrece la misma odisea que Camerini pero con todas sus cicatrices y un fino envoltorio de tristeza mayúscula por el tiempo ido entre juegos y malicias de los dioses

El director toma el clásico de la literatura universal y perfila a un protagonista atormentado por la culpa. Con una puesta en escena avasalladora y contundentes actuaciones,…