Hay que atreverse a llevar el poema clásico de Homero al cine. Y si hay alguien en el Hollywood del siglo XXI que no le teme a nada -ni a nadie- es Christopher Nolan. La Odisea es una película épica, una epopeya en sí misma, una superproducción de 250 millones de dólares con un elenco que por sí solo le garantiza la recuperación de la inversión.Aunque el que figure más grande, con tipografía gigantesca es él, el director de Memento, El origen, Dunkerque y Tenet. El que se ganó su reputación de dueño absoluto de lo que filma, amo y señor del set y del corte final de sus películas, un autor de géneros, ya sea el de superhéroes como la trilogía de Batman, como el de la biopic menos tradicional (la ganadora del Oscar Oppenheimer).El británico se adueña del texto homérico para contar con sus armas, desenredar y enredar la trama, no tanto como en Memento, en Interestelar o en Tenet: esos tiempos ya en Oppenheimer habían quedado en el pasado.Para los que se olvidaron lo que estudiaron en el secundario, La Odisea trata en lo básico de, precisamente, la odisea de Odiseo (Matt Damon), rey de Ítaca y posterior conquistador de Troya, por regresar a los brazos de su amada esposa Penélope (Anne Hathaway).Su camino está lleno de alucinaciones y encuentros con la diosa Atenea, interpretada por Zendaya, obstáculos, algunos mitológicos y puestos por los dioses o no, como el Cíclope Polifemo, Circe (Samantha Morton), los lestrigones (los gigantes antropófagos), las sirenas y hasta podríamos sumar a Calipso (Charlize Theron), con la que convive, perdido y drogado en una isla, sin recordar si tiene una familia que lo espere.Y vaya que la tiene.En Ítaca Penélope se la pasa eludiendo pretendientes, que se la pasan de banquete en banquete, ella tejiendo y destejiendo, y desobedeciendo hasta donde puede lo que Odiseo le quiso hacer prometer: que si él no regresaba de la batalla, se volviera a casar. Y ahí está Telémaco (Tom Holland), su hijo, emprendiendo otra odisea, saliendo del reino para buscar a su padre, sin saber si está vivo o muerto, mientras Antínoo (Robert Pattinson) es el pretendiente que desea matar a Telémaco para tener el camino allanado al trono.Un párrafo vaya para el duelo interpretativo entre el nuevo Spider-Man y el nuevo Batman: si ninguno de los dos parece demasiado convincente, Holland asumiendo el rol del hijo temeroso está mucho mejor que cuando Pattinson exagera gestos y dichos.Así las cosas, La Odisea de Nolan pivotea en distintos escenarios y tiempos, pero como dijimos, dentro de todo es más lineal. Hay hechos que se muestran en distinto orden con respecto al original, personajes y encuentros sexuales de Odiseo que tampoco están, un Caballo de Troya que no llega a la ciudad amurallada en rueditas sino que aparece en la playa enterrado en la arena como la Estatua de la libertad en El planeta de los simios, pero porque Nolan se apropió del texto y lo hizo suyo.¿Emociona? El cine de Nolan no se caracteriza tanto por ello, por transmitir emoción (aquí hay momentos conmovedores, más hacia el desenlace, que le salen bien) sino ¿cómo decirlo?, más adrenalina, espectacularidad, que se siente por el cuerpo.La relectura de Nolan de lo que escribió Homero en el siglo VIII antes de Cristo es que lo que sucedió en Troya fue el comienzo de todos los males de la civilización occidental, y allí aparecen sentimientos de culpa de Odiseo, que anda por la vida más triste que Mbappé después de la semifinal del Mundial de fútbol. Matt Damon fue la mejor elección de casting que hizo el director. Transmite esa corporalidad y ese aspecto de ser común y corriente que tanto necesita para llegar al espectador.También la película habla de los costos de la guerra para cualquier combatiente, sea Odiseo o sus seguidores, que confían hasta ahí de los desafíos de Poseidón o el Dios que le tocara en suerte.Mucho se habló de que La Odisea fue rodada íntegramente con cámaras IMAX de 70mm, lo que hace que si no se la ve, la película, en una pantalla IMAX, se pierda algo por el recorte de la imagen, del encuadre.Lo inmersivo en las escenas de batalla es algo por lo que Nolan quiso rodarla como lo hizo, con el grano de la película que le da a la imagen una “espesura” que el frío del cine digital no tiene.La Odisea es un espectáculo como el que los espectadores que se sientan al cine saben que les va a ofrecer Nolan durante dos horas y cincuenta y dos minutos. Un cineasta que le pidió a su músico predilecto, Ludwig Göransson una partitura distinta, en la que los sonidos las notas se sumaran al ambiente sonoro del filme, como hizo siempre, más que nada en Tenet, y que no utilizara una orquesta, sino instrumentos griegos, como gongs de bronce, la lira y flautas.En definitiva, un autor que no le teme a nada. Ni a Homero, ni al qué dirán.Hoy por hoy, no es poca cosa."La Odisea"Muy buenaDrama / Epica. Reino Unido / Estados Unidos, 2026. Título original: “The Odyssey”. 172’. De: Christopher Nolan. Con: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Zendaya, Charlize Theron. Salas: IMAX, Cinemark Palermo, Unicenter, Dot y Abasto, Cinépolis Recoleta, Pilar y Avellaneda, Showcase Belgrano, Norcenter y Rosario.