La bandera que desplegaron los jugadores argentinos de la selección para reivindicar la soberanía nacional de las islas del Atlántico Sur le generó una serie de tropezones comunicacionales y políticos a la administración libertaria. Desautorizó a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que había pactado una restricción que fue desconocida incluso por la “Task Force” de la Casa Blanca para el Mundial 2026. Más allá del resultado de la final, la Casa Rosada enfrentará un enorme desafío organizativo cuando regrese el plantel. Teléfonos cortados con la AFA y un presidente que recalcula entre Chiqui Tapia y Londres.

Aunque el Mercedes-Benz Stadium permite banderas, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ratificó que se decomisarán todas las que incluyan referencias a las islas en los…

La vicepresidenta Victoria Villarruel, número dos en el gobierno de Javier Milei, lanzó un mensaje muy polémico sobre el conflicto en torno a la soberanía de las islas Malvinas.