Durante los 90 minutos, la semifinal entre Argentina e Inglaterra se desarrolló sin incidentes relacionados con el histórico conflicto por las islas Malvinas. Sin embargo, el debate reapareció apenas terminó el encuentro.
Mientras celebraban la remontada por 2-1 y la clasificación a la final del Mundial 2026, varios jugadores argentinos levantaron una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" frente a la afición albiceleste en el Mercedes-Benz Stadium. La imagen se difundió rápidamente en redes sociales y medios internacionales.
El gesto contrastó con las medidas anunciadas antes del partido.
La FIFA había pedido dejar la política fuera del estadio
En la previa del encuentro, autoridades argentinas informaron que, en coordinación con la FIFA, las fuerzas de seguridad estadounidenses y representantes británicos, no estaría permitido ingresar al estadio con banderas, camisetas o carteles relacionados con las Malvinas, al tratarse de mensajes considerados de contenido político.










