La Justicia argentina dictó un fallo sin precedentes al reconocer a dos peces dorados como seres sintientes y sujetos de derecho. Los ejemplares, que permanecían en una pequeña pecera de un restaurante porteño, fueron rescatados tras comprobarse que vivían en condiciones incompatibles con su bienestar.

El caso de Fede y Magui se convirtió en un precedente para la protección jurídica de los animales en Argentina.

Per annni i due pesci Fede e Magui sono stati esposti in vetrina in un acquario «incompatibile con il benessere animale». Adesso un giudice ha dato loro uno status giuridico e un…