Con su habitual obsesión por el tiempo, la pérdida y la escala cinematográfica, el director británico lleva el mito de Homero a la pantalla grande con cámaras IMAX y un despliegue de efectos prácticos que promete dejarnos sin aliento.

La película dirigida por Christopher Nolan tiene una duración mayor a dos horas y fue realizada en formato IMAX

Ofrece la misma odisea que Camerini pero con todas sus cicatrices y un fino envoltorio de tristeza mayúscula por el tiempo ido entre juegos y malicias de los dioses