La verdadera razón por la que el poema de Homero sigue fascinando casi tres mil años después quizá no tenga que ver con monstruos o aventuras. Su legado más profundo podría ser otro: enseñarnos a interpretar nuestra propia vida como una historia.

Ofrece la misma odisea que Camerini pero con todas sus cicatrices y un fino envoltorio de tristeza mayúscula por el tiempo ido entre juegos y malicias de los dioses

El poema clásico se transforma, en manos del director, en una elegía que abandona la épica del regreso para explorar la culpa del superviviente, la deuda con los muertos y el…