CineEl director lleva a la pantalla La Odisea rodeado por la expectaci�n, el tumulto, la admiraci�n y, c�mo no, tambi�n la pol�mica: "El entretenimiento no es despreciable ni poco culto"Actualizado Jueves,

julio

22:51Mantiene el escritor, viajero y �l mismo n�ufrago Sylvain Tesson que La Odisea no es m�s, ni menos, que el manual de instrucciones de un naufragio. Borges ve en la obra de Homero -as� lo dice en el poema Odisea, Libro Vig�simo Tercero- la herida melanc�lica y siempre abierta de la identidad, del hombre desplazado (�d�nde est� aquel hombre/ que en los d�as y noches del destierro/ erraba por el mundo como un perro/ y dec�a que Nadie era su nombre?). Y mucho antes de todos ellos, el fil�sofo Porfirio hablaba del poema �pico como alegor�a filos�fica y cosmog�nica del viaje de reencuentro de la conciencia con el alma.Digamos que nadie, de Stephen Fry a James Joyce pasando por los hermanos Coen (�c�mo olvidar O Brother! (2000)?), ha logrado jam�s evitar el poder magn�tico de los 24 cantos compuestos ocho siglos antes de nuestra era y dictados qui�n sabe si desde la Daskalopetra de Qu�os. Christopher Nolan (Londres, 1970) es el �ltimo de todos ellos. Y como toca a una filmograf�a entregada a congregar multitudes (que no unanimidades), se dir�a que su aspiraci�n es ser el primero. La Odisea llega a los cines con el prop�sito nada disimulado de cubrir una deuda, seg�n el director hist�rica, entre el cine popular, pero serio, con el texto fundacional de la cultura occidental. Suena grave y lo es.El cineasta nos recibe en un c�ntrico hotel de Londres justo al lado del bullicio del South Bank, con el ruido alegre de la Pride Parade col�ndose por la ventana y no lejos de la sala IMAX donde un d�a antes se proyect�, en todo su esplendor y en 70 mm, la pel�cula protagonizada por Matt Damon en su desesperado y recurrente (ya lo hizo en Interstellar) empe�o por volver a casa. Nolan toma t� y Nolan, tambi�n �l, regresa a su naufragio, a su identidad, al encuentro del alma misma de su cine.Si le parece, empezamos por lo m�s b�sico. Sabemos que La Odisea es un pilar de la cultura occidental, pero �qu� sentido tiene realizar hoy una adaptaci�n cinematogr�fica de una obra escrita en el siglo VIII a.C.?Decir que La Odisea ha superado la prueba del tiempo es quedarse corto. No descubro nada si digo que Homero ha fascinado a culturas y generaciones durante 3.000 a�os porque conecta con verdades universales y atemporales sobre la naturaleza humana, la civilizaci�n y nuestros deseos m�s �ntimos. As� que creo que cada generaci�n puede encontrar algo relevante en ella, y ese es el motivo de esta pel�cula. Homero es un autor contempor�neo.Para saber m�sSe me ocurre una raz�n m�s concreta y de �mbito pol�tico, si se quiere: la reivindicaci�n del concepto griego de xenia, de hospitalidad hacia los desconocidos. En Espa�a y parte de Europa se habla de prioridad nacional, �le preocupa este giro anticivilizatorio?S�, en la pel�cula aparece este concepto como la ley de Zeus. Es algo tan b�sico como tratar a los dem�s como te gustar�a ser tratado t�. En Homero existe un fundamento teol�gico: alguien puede parecer un humilde mendigo, pero podr�a ser un dios disfrazado. Ese es el temor. Al salir de casa por unas pocas horas o un par de d�as, est�s, por definici�n, a merced de desconocidos. Deben alimentarte, vestirte, darte agua y ayuda; esa es la �nica manera en que la civilizaci�n puede funcionar. Reconocer y cuidar al otro, al emigrante, es la definici�n de civilizaci�n. Al iniciar la adaptaci�n y tratar de encontrar puntos de relevancia -precisamente en la humanidad de los personajes y las situaciones, como ocurre con gran parte de la obra de Homero-, empiezas observando cosas que parecen ajenas, propias de otra �poca, pero a medida que trabajas en ellas, que refinas la historia y la forma de contarla, te das cuenta de que nada ha cambiado y de que nuestra civilizaci�n sigue dependiendo de ese principio tanto como siempre. Resulta interesante ver c�mo cobra protagonismo la idea de que sin ese respeto por los dem�s nada puede funcionar.Por otro lado, por seguir con los paralelismos con el mundo actual, nos encontramos con un Oriente Medio en conflicto eterno, hace 30 siglos y ahora mismo. En buena medida, su versi�n hace incidencia en la futilidad de la guerra, en su desesperante inutilidad y barbarie. Se dir�a que no tenemos remedio. Pienso en sus anteriores trabajos, Dunkerque u Oppenheimer. �Cu�nto le motiva este argumento para decidir hacer una pel�cula?Trato de no ser did�ctico en mi enfoque cinematogr�fico; intento centrarme realmente en la narraci�n, en aquello que resulta fascinante o que me conmueve. Inevitablemente, al tratar la historia del regreso de una guerra, la cuesti�n de lo que esa contienda represent� para los personajes cobra gran importancia a medida que analizas y adaptas la historia. Ciertamente, no hay nada nuevo en se�alar la inutilidad de la guerra, pero ah� reside precisamente el punto clave y la crueldad: es algo que ya sabemos e ignoramos recurrentemente. Es una lecci�n que nos sentimos obligados a reaprender una y otra vez a lo largo de la historia. Por eso creo que mi enfoque se basa, sin duda, en la naturaleza c�clica del ascenso y la ca�da de las civilizaciones, as� como en la recurrencia de ideas, temas e interacciones humanas.Los griegos conviv�an con los dioses y este hecho determina su forma de entender un mundo quiz� demasiado alejado del nuestro. Su pel�cula, sin descubrir nada, los integra en la narraci�n de manera realista. Me pregunto por las implicaciones incluso morales, muy cerca del ate�smo, de esta decisi�n.El poema plantea distintas posibilidades de abordar esa relaci�n. Si bien hay escenas en las que unos dioses interact�an con otros -en otra realidad, por as� decirlo-, tambi�n est� muy presente la idea de que los dioses se disfrazan, caminan entre nosotros y forman parte de nuestras vidas. Esto me resulta mucho m�s interesante, sin duda. Aquella era una �poca en la que los dioses estaban omnipresentes, se encontraban en el movimiento de las olas, en el viento, en los truenos, en los rel�mpagos... todo constitu�a una prueba concreta de su existencia. Por eso su presencia era un elemento poderoso y cotidiano en las vidas; no algo extraordinario, sino parte del d�a a d�a. Esa es la raz�n, por ejemplo, por la que las escenas discurren en plena naturaleza, en set reales. La idea es que veamos siempre el efecto del entorno natural sobre los personajes y c�mo est�n profundamente conectados con el mundo que habitan.Antes hablaba de ate�smo. Ser�a, mejor, pante�smo, pante�smo cinematogr�fico, por as� decirlo...S�, es un un enfoque muy terrenal y cercano el que he procurado. Aunque hayan pasado siglos, todos vivimos en el mismo mundo, en el mundo de los griegos. Mi intenci�n es dejar claro que la naturaleza, toda ella, es prueba de divinidad. Por tanto, debe respetarse, y la expresi�n de ese respeto es a trav�s de la devoci�n, la buena conducta o cualquier otra forma de estima. En cierto modo, la ciencia de nuestro mundo moderno ha ocupado el lugar de muchos de esos impulsos, pero no s� si las cosas son tan diferentes."Decir que Homero ha superado la prueba del tiempo es quedarse muy corto. Homero es un autor contempor�neo"�A qu� se refiere?Seguimos juzgando el comportamiento humano en t�rminos �ticos, incluso cuando se trata de ciencia. Pensamos, por ejemplo, que la ciencia ha sustituido a la superstici�n, pero la obstinaci�n negacionista de muchos demuestra lo contrario. Por otro lado, si observamos el cambio clim�tico, por ejemplo, el lenguaje que lo rodea y la responsabilidad que sentimos los seres humanos por mejorarlo es una autoimposici�n de un marco �tico basado en las consecuencias, en un plano que no podemos necesariamente tocar o ver con tanta concreci�n.Si he entendido bien, mantiene que el desarrollo de la ciencia no ha cambiado nuestra actitud con la religi�n.Pensemos en lo que ocurre con los personajes de La Odisea en torno al sacrificio. El momento en el que Agamen�n sacrifica a su hija, Ifigenia, para tener vientos favorables y para desesperaci�n de su mujer, Clitemnestra. Este acto dice mucho, creo, sobre por qu� la gente busca en la religi�n alg�n tipo de marco �tico. A eso me refiero con el cambio clim�tico y con esa idea generalizada de que si vivimos de forma m�s �tica y sostenible cambiaremos el clima y mejoraremos nuestras condiciones. La ciencia nos dice que tal vez sea as�, pero no s� hasta qu� punto difiere realmente esta actitud de la de la gente que quer�a apaciguar a los dioses con sacrificios. En definitiva, no estoy seguro de que las cosas hayan cambiado tanto como creemos. La religi�n, por volver a su pregunta, siempre ha desempe�ado el mismo papel.Su ambici�n, como ha declarado en alg�n momento, es reparar una deuda hist�rica que el cine tiene con el g�nero y con la propia Odisea. Y hacerlo desde un cine popular, de aventuras y para todos. Sin embargo, el blockbuster parece cada vez m�s lejos del cine, digamos, respetable. �C�mo se soluciona la fractura ente arte culto y arte popular?El proceso siempre es el mismo en cualquier �mbito de la cultura. A corto plazo, en la mente de la gente suele haber una separaci�n entre lo que es popular y lo que es serio. Con el tiempo, esa distinci�n desaparece. La Odisea es la base de toda la literatura, pero sobre todo es una historia trepidante con dioses, monstruos y una gran aventura. Pensemos en Charles Dickens, uno de los mayores novelistas. Siempre goz� de una popularidad inmensa. �l era, en gran medida, un escritor popular. En cuanto al cine, debido a la econom�a de su producci�n, las pel�culas siempre han tenido la necesidad de atraer a un p�blico amplio y ofrecer entretenimiento inmediato. Pero algo similar sucede con la m�sica pop: debe ser muy accesible desde el primer momento para funcionar dentro del marco econ�mico.Bien, pero le preguntaba por la fractura actual entre un cine mainstream irrelevante culturalmente y...En mi opini�n, esa fortaleza del cine no impide ni excluye la presencia de significados profundos, resonancias, matices y elementos que son importantes para nosotros como seres humanos. Creo que el lenguaje de Hollywood, el lenguaje de las superproducciones, siempre ha sido una forma sumamente eficaz de narrar historias y de comunicarse, pero hay que respetarlo por lo que es. Hay que valorar su capacidad de entretener, la experiencia que ofrece y la conexi�n que establece con el p�blico. Esa es la raz�n de ser de este tipo de pel�culas. A veces olvidamos que es fundamental respetar la capacidad del cine para entretener a la gente y entretener no es algo despreciable o poco culto. Las superproducciones m�s entretenidas son aquellas que poseen sentido de realidad y gravedad; pel�culas que conectan con temas que nos importan, en las que nos vemos reflejados y que se perciben como aut�nticas. Eso es lo que realmente logra cautivarme y lo que intento hacer."Pensamos que la ciencia ha sustituido a la superstici�n, pero la obstinaci�n negacionista demuestra lo contrario"El �ltimo gran fen�meno popular, el cine de superh�roes, que usted a su modo revolucion� con la saga de Batman, no parece estar viviendo su mejor momento. �A qu� cree que es debido?Creo que tiene que ver con la diferencia entre la forma de algo -las convenciones que se adoptan para su expresi�n- y su funci�n de entretenimiento. Lo que sucede con cualquier g�nero -ya sean pel�culas de superh�roes o lo que sea- es similar a lo que pas� con el w�stern en los a�os 50: llega un punto en que las convenciones son tan conocidas por el p�blico que el g�nero se vuelve vac�o o insatisfactorio, simplemente por exceso de familiaridad. Eso le ocurre a cualquier g�nero con el tiempo; necesita renovarse.�Entiendo que la manera de renovar el cine de superh�roes seg�n usted, es volver a los or�genes en sentido absoluto: la mitolog�a griega?Una de las razones por las que me sent� inspirado para intentar contar una historia de mitolog�a griega como una gran pel�cula moderna de Hollywood es que nunca antes hab�a visto algo as�. Para m� resulta novedoso. Aunque mi pel�cula adopta muchas de las mismas funciones narrativas de una pel�cula de superh�roes o de ciencia ficci�n, ofrece una perspectiva distinta. Con el paso del tiempo, cualquier g�nero o tipo de cine de �xito -y espero que esta pel�cula lo tenga, al igual que lo han logrado las de superh�roes- pueden acabar volvi�ndose mon�tonos. Lo que mejor funciona en un blockbuster es siempre la frescura, la novedad, dar algo nuevo al p�blico.Una constante de su cine es la obsesi�n por el tiempo, por el tiempo fracturado (Memento), expandido (Origen, Intersterllar o Dunkerque), del derecho y del rev�s (Tenet)... En este sentido, se le podr�a considerar heredero de una historia que empieza in media res, toda ella llena de vueltas atr�s, de relatos dentro del relato...Abordar La Odisea me reconcili� con todos los a�os que he pasado trabajando con historias que optaban por una estructura no lineal y no cronol�gica. Toda mi vida he tenido que responder a infinidad de preguntas como la que usted me hace sobre la estructura de mis pel�culas como si fuera algo moderno y novedoso. Pero en verdad, todo eso estaba ya en La Odisea, una gran epopeya literaria con una estructura radical y nada obvia. Leer La Odisea te hace sentir muy humilde. Todo est� ah� y coincide con mi modo de ver el mundo. Comienza in media res en plena acci�n con todas esas historias dentro de historias... Tiene una estructura sumamente sofisticada y moderna. Es un rompecabezas fascinante y tremendamente intrincado en el que me reconozco plenamente.Fue aparecer el tr�iler y todos, doctos y legos, se echaron encima: que si el vestuario, que si la arquitectura, que si determinadas elecciones de casting... �C�mo se libera un director de la presi�n de no decepcionar, sobre todo a los que viven permanentemente decepcionados?No es cuesti�n de sentirse libre o de liberarse de nada. Creo que, una vez que te familiarizas con el texto y te conviertes en una especie de experto en la obra original, debes hacerla aut�ntica a tu manera. Tienes que escribir tu propia pel�cula, tu propia interpretaci�n."La Odisea es la base de toda la literatura, pero sobre todo es una gran aventura con dioses, monstruos y una gran aventura. El entretenimiento no es despreciable"Sin reventar nada, el final no es el que yo le�...Hay que tener en cuenta que La Odisea consta de 24 libros. Muchos acad�micos opinan que los dos �ltimos fueron escritos en una �poca distinta y que no forman parte realmente del poema. De hecho, no ofrecen una conclusi�n definitiva. Existe cierta indefinici�n en el desenlace de la obra, por decirlo as�. Por tanto, cuando tienes que hacer que una historia funcione en el cine te ves obligado a tomar determinadas decisiones. Insisto, no se trata de sentirse libre. Te ves obligado a interpretar, a imprimir tu propio sello personal. �Le cuento una an�cdota?Claro.Cuando trabajaba en el final de Interstellar con mi hermano, �l me remiti� al poema Ulises de Alfred Tennyson. �ste termina con Ulises dirigi�ndose a los barcos para partir de nuevo. Es un final que transmite cierta felicidad, y me pareci� el adecuado para Interstellar. As� que lo utilizamos y nos inspiramos en �l para aquella pel�cula. Sin embargo, al abordar La Odisea me di cuenta de que Tennyson estaba subvirtiendo el poema original. Esa era su interpretaci�n del final, una especie de desaf�o a la tradici�n. Para m�, ese no era el desenlace apropiado para esta pel�cula, por lo que tuve que buscar un enfoque distinto. Pero hice lo mismo que �l, reinterpretar. No se trata, por tanto, de sentirse libre, sino de hacer tu trabajo. Hay demasiado material, as� que debes unir las piezas; tienes que ser fiel a tus propios impulsos, confiar en ellos y actuar con sinceridad. Hay cosas que no puedes incluir.�Sigui� alguna regla para incluir unos episodios y no otros?Una de las cosas que hice antes de empezar a escribir y de familiarizarme a fondo con el texto fue sentarme a anotar todo lo que me gustar�a ver y lo que esperar�a encontrar en una adaptaci�n de la obra: qu� significaba La Odisea para m� antes de convertirme en un experto en el poema. Es un paso muy importante, porque hay detalles que son m�nimos. El episodio de los lot�fagos, por ejemplo, es una referencia muy breve en el texto, pero en el imaginario colectivo, por el contrario, es algo muy importante. Ha adquirido un gran peso cultural. As� que no quer�a dejarlo fuera. Hay otros elementos, como todo el episodio de Naus�caa, que sent� que pod�a integrar en otras partes de la historia, porque es necesario simplificar y condensar.�Son los h�roes a�n necesarios? �No es tiempo ya de despedirlos para siempre, tal y como est� el mundo plagado de l�deres t�xicos?No s�. Lo que s� puedo decir es que la interpretaci�n de Odiseo que hace Matt Damon es muy compleja y ambigua. Y creo que, en cierto sentido, la pel�cula reafirma su estatus ic�nico como h�roe, pero al mismo tiempo lo subvierte y cuestiona, mostr�ndolo como alguien imperfecto y, hasta cierto punto, muy humano. Si se fija en el personaje de Tel�maco -interpretado por Tom Holland-, su relaci�n con su padre resulta muy importante al contrastarla con la de Pen�lope -Anne Hathaway- y Odiseo. Para Pen�lope, Odiseo es el amor de su vida; una persona real, un individuo con defectos, simplemente, un hombre. Para Tel�maco, en cambio, es esa figura heroica e ic�nica de la que ha escuchado hablar en canciones toda su vida; nunca lo conoci� como persona. As� que existe un conflicto entre el hombre real y la imagen que se tiene de �l. Creo que eso ejemplifica muy bien la idealizaci�n del h�roe -el concepto mismo de idolatrar a un h�roe- y lo problem�tica que resulta esa tendencia o man�a que tenemos los humanos. De hecho, hay una frase de Odiseo en la pel�cula que dice: �No busqu�is dioses en los hombres�. En mi opini�n, exactamente ah� est� la respuesta.