Tal como suele suceder en la tradición política y deportiva argentina, el Obelisco fue la sede de festejos casi desde el mismo momento en el que 2 a 1 se concretaba. Banderas argentinas y camisetas de la selección fueron el eje una fiesta multitudinaria. Si en diciembre de 2022 se juntaron cinco millones de personas en la calle, aquí se vivió la antesala de lo que puede ser la reunión más importante de la historia. Nuevamente, el fútbol actúa como un eje de felicidad en una sociedad que vive momentos desafiantes y padecimientos económicos: por el eso el grito y también el desahogo.

Una multitud se concentró en el monumento porteño y las principales plazas del interior replicaron los festejos en una jornada histórica

Miles de personas se desplazan por las calles porteñas tras la infartante victoria contra Inglaterra