La segunda mayor economía del planeta sufrió una bajada de tensión en el segundo trimestre del año. Acostumbrando al mundo a las lecturas interanuales del 5% de crecimiento del producto interior bruto en China trimestre a trimestre, la toma de pulso del segundo cuarto deja un sabor amargo y constata las debilidades subyacentes del gigante asiático. El PIB chino registró un avance del 4,3% interanual entre abril y junio, el peor dato desde 2022 (entonces por el golpe de los rebrotes del covid). El guarismo queda por debajo de la previsión de los analistas del mercado de un 4,5% y del límite inferior del rango objetivo oficial de Pekín para todo el año, que oscila entre el 4,5% y el 5%. La mayor caída de la inversión y la invariablemente débil demanda interna lastraron el impulso general.

Growth rate of 4.3 per cent complicates the country’s push to meet annual targets, contrasts with strong trade figures.

Growth rate of 4.3 per cent complicates the country’s push to meet annual targets, as does a 5.7 per cent drop in fixed-asset investment.