Aunque la huella de las patas no tiene validez legal, sí posee un valor sentimental para más de 50 parejas que han acudido con sus perros y gatos a casarse.

Aunque la huella de las patas no tiene validez legal, sí posee un valor sentimental para más de 50 parejas que han acudido con sus perros y gatos a casarse.

When Diana Tupiza and Andres Alquinga decided to get married, they selected a rather unusual witness for the civil wedding ceremony: Luna, their Pekingese pup who stamped her paw…