La decisión fija límites a las sanciones en propiedad horizontal y refuerza los derechos de quienes conviven con animales.

Tampoco pueden obligar a los residentes a pedir permisos para movilizarse con sus animales.

La sentencia T-199 de 2026 establece que las administraciones de propiedad horizontal pueden regular la tenencia de animales de compañía.