Aunque determinó que la pareja tenía dinero lícito para comprarla, consideró que no actuó con la diligencia necesaria para verificar su procedencia.

La propiedad ubicada en El Poblado, según la Fiscalía, fue adquirida con recursos del narcotráfico y ocultada mediante una cadena de testaferros.

La Fiscalía señaló que la propiedad fue adquirida con recursos producto del narcotráfico del Cartel de Medellín.