NoticiaLa propiedad ubicada en El Poblado, según la Fiscalía, fue adquirida con recursos del narcotráfico y ocultada mediante una cadena de testaferros.El Poblado, Medellín. Foto: Redes socialesSUBEDITOR DE JUSTICA06.07.2026 18:09 Actualizado: 06.07.2026 18:09

Varias décadas después de la caída del denominado ‘Cartel de Medellín’, la justicia continúa desentrañando las redes patrimoniales que permitieron ocultar bienes adquiridos con recursos del narcotráfico. Esta vez, el foco estuvo en un inmueble ubicado en el barrio El Poblado, en Medellín, sobre el cual un juez decretó la extinción del derecho de dominio al concluir que su origen estaba ligado a las actividades ilícitas de esa organización criminal.La decisión fue adoptada por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín, tras valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación. El despacho determinó que la propiedad hizo parte de un esquema de testaferrato diseñado para ocultar activos provenientes del narcotráfico y evitar que fueran detectados por las autoridades.La investigación permitió reconstruir el recorrido jurídico del inmueble y establecer que fue adquirido inicialmente por Gustavo Cuartas Rendón, quien, de acuerdo con el expediente, actuó como testaferro de los hermanos William y Gerardo ‘Kiko’ Moncada, dos de los integrantes del Cartel de Medellín. Para la Fiscalía, la operación hacía parte de una estructura creada para separar formalmente los bienes de sus verdaderos propietarios y dificultar el rastreo de los recursos ilícitos.René Higuita es una leyenda del fútbol en Colombia. Foto:Instagram @higuitarene1El expediente dejó al descubierto la sucesión de traspasos que experimentó la propiedad con el paso de los años. De acuerdo con la decisión judicial, esas transferencias terminaron llevando el inmueble al patrimonio del exfutbolista José René Higuita Zapata y de un familiar, circunstancia que hizo parte del análisis realizado por el juzgado para establecer la trazabilidad del bien y definir que su origen estaba vinculado a recursos del narcotráfico. LEA TAMBIÉN Uno de los elementos que resultó determinante en el proceso fue el análisis técnico de la documentación utilizada durante las transacciones. Entre las pruebas incorporadas al juicio aparece un estudio grafológico que concluyó que una de las firmas plasmadas en una escritura pública era falsa. Ese hallazgo se sumó a testimonios, documentos y dictámenes periciales que, según el ente acusador, permitieron demostrar las maniobras empleadas para encubrir el origen del inmueble.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.