El flamante ministro coordinador se aferra a la hipertactividad para construir poder después de la crisis por su antecesor. Tiene la misión de eliminar las primarias, pero no tiene los votos. También deberá controlar y contener a Bullrich en el Senado, sin desautorizarla, pero con el objetivo de destrabar la dura realidad en el Congreso. Más allá del escándalo, los votos siguen sin aparecer para las prioridades del Gobierno.

El flamante ministro coordinador mantendrá el área de Interior en su nueva cartera para sostener la negociación con los gobernadores. El Presidente justificó la salida del…

La Casa Rosada confía en que el nuevo jefe de Gabinete consolide el vínculo con los mandatarios provinciales, reactive la agenda parlamentaria y deje atrás tres meses de desgaste…