La reducción definitiva de la jornada no cambia salarios, pero obliga a reorganizar horarios, turnos y costos laborales.

Desde julio, las empresas deberán calcular estos recargos con una nueva base de 210 horas mensuales.

La reducción definitiva de la jornada no cambia salarios, pero obliga a reorganizar horarios, turnos y costos laborales.

El Ministerio del Trabajo recordó las excepciones contempladas en la legislación para ciertos cargos, menores de edad y sectores de alto riesgo.