Los hermanos Milei creyeron, en algún momento de los cuatro meses que duró el escándalo Adorni, que el desembarco de Mahiques alcanzaría para pacificar los Tribunales y tender un puente de certezas sobre las cabezas de los propios.

Adorni exhibió una soberbia enervante que lo fue enterrando cada vez más. Los intendentes emplazaron a Kicillof para que tenga gestos de independencia.

El exvocero aseguró que renunció por “los ataques” de los medios, pero en realidad lo removieron por la parálisis de la gestión y el avance de la Justicia. La presión del…