El Gobierno de Javier Milei intenta relanzarse y dejar atrás casi cuatro meses absorbidos por el escándalo de presunta corrupción de Manuel Adorni, ya exjefe de Gabinete y exportavoz presidencial. Este martes asumieron el nuevo ministro coordinador, Diego Santilli, un dirigente con largo recorrido en la política argentina, y el nuevo portavoz del Ejecutivo, el economista Adrián Ravier. Las palabras más repetidas en la Casa Rosada fueron las que prometieron “una nueva etapa” para el Gobierno y para el país. “Lo peor ya pasó”, aseguró Ravier, en su primera conferencia de prensa. La jornada en que Milei decidió ausentarse de la cumbre del Mercosur, en busca de encaminar su gestión interna, la cerró en la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, para celebrar la independencia de la potencia norteamericana.El caso Adorni fue un monotema para la opinión pública y la agenda política del país desde marzo pasado. El experiodista terminó renunciando el sábado pasado, asediado por una investigación judicial por enriquecimiento ilícito. Pese a que el caso contradecía tanto su proclamada lucha contra “la casta” como su afirmación de “la moral como política de Estado”, Milei se había empecinado en sostenerlo en el cargo, mientras que, una a una, casi a diario, afloraban revelaciones sobre gastos, compras de propiedades y viajes por encima de los ingresos del funcionario. Hasta que, la semana pasada, la creciente amenaza de una posible destitución en el Congreso precipitó el desenlace. Para reemplazarlo, Milei eligió a Diego Santilli, quien desde fines de 2025 era ministro del Interior. Hace poco más de tres años, en enero de 2023, el hoy presidente calificaba a su flamante funcionario con insultos (“el colorado hijo de mil puta de Santilli”) y, en sus redes sociales, planteaba que “debería explicar cómo lleva el estilo de vida que tiene antes de ponerse a debatir sobre economía, de lo cual no sabe nada”.Desde este lunes, es el cuarto jefe de Gabinete de Milei, en solo dos años y medio de mandato. Juró su cargo por la tarde, en un acto protocolar que pareció organizado para escenificar el relanzamiento ansiado por el Gobierno ultra. El salón blanco de la Rosada estaba colmado: además de legisladores y altos funcionarios, participaron los gobernadores de 14 de los 24 distritos federales que conforman el país. Hasta Adorni estuvo ahí, ya sin funciones pero sin resignar protagonismo, parado al lado de Milei y Santilli. Con sonoras palmadas en sus espaldas, los tres se mezclaron en un abrazo convocado por el presidente.“Asumo el desafío más importante de mi vida con el compromiso de seguir trabajando para que este Gobierno siga haciendo historia”, fueron las primeras palabras públicas de Santilli, cuando se confirmó su designación. También definió a Milei como “el presidente más reformista de la historia” y abogó por su reelección en los comicios de 2027.A diferencia de su predecesor Adorni, a diferencia incluso de Milei y su entorno más cercano, Santilli no es un recién llegado a la política. Es contador, tiene 59 años y lo llaman Colo. Su padre fue presidente del club River Plate en los años ochenta y él comenzó su militancia en el peronismo de los noventa, cuando dominaba el imaginario neoliberal y gobernaba Carlos Menem (1989-1999). Desde 2003 formó parte de la agrupación de centroderecha creada por Mauricio Macri, hoy el PRO. Fue senador y diputado con ese sello, también vicejefe del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. A fines del año pasado se sumó a la Administración de Milei como ministro del Interior: sus dotes de negociador lo llevaron a ocuparse del vínculo entre el Gobierno nacional y los gobernadores provinciales. La cartera que deja para pasar a ser jefe de Gabinete quedará bajo su ala, reducida a secretaría. El ascenso de Santilli implica que ya son más de una decena los altos cargos del actual Gobierno que provienen del PRO o fueron funcionarios en la presidencia de Macri (2015-2019). Incluidos cinco de los ocho ministros de Milei, además del flamante jefe de Gabinete. Paradójicamente, la relación entre Macri y Milei atraviesa uno de sus peores momentos.La caída en desgracia de Adorni supuso también el final del principal portavoz del Gobierno ultra. En esa función fue nombrado Adrián Ravier, quien este martes ofreció su primera conferencia de prensa. Con un tono mesurado, sin las ironías y el estilo confrontativo que prodigaba Adorni, el nuevo vocero del Ejecutivo insistió en elogiar el rumbo económico. “Creemos que la economía va bien y el camino es por acá”, remarcó y reiteró que “lo peor ya pasó” y que “vendrán los mejores 18 meses” para el país, una promesa repetida por Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. De todos modos, Ravier admitió “preocupación por el nivel de la actividad y el consumo”. “El paciente está mejor. Sabemos que falta, pero sabemos que este es el camino y que pronto la situación va a mejorar para todos”, dijo.Con el gabinete de colaboradores remozado, ahora el Ejecutivo aspira a recuperar la iniciativa perdida y reactivar la gestión, lubricar las relaciones con aliados y opositores dialoguistas, así como con los gobernadores, y avanzar en el Congreso con los proyectos de reformas. Sin el lastre que significaba Adorni, su principal desafío será superar o encauzar las diferencias entre los distintos sectores del Gobierno. Y atender el malestar social por los problemas con el empleo, la caída del consumo y los ingresos. La primera jornada de esta “nueva etapa”, Milei la culminó en la embajada de EE UU, acompañado por sus ministros. “Es la primera vez que un presidente argentino viene a celebrar el aniversario de los Estados Unidos”, destacó el embajador Peter Lamelas, antes de iniciar los festejos por el 250º aniversario de la independencia estadounidense. Milei tenía intenciones de viajar a EE UU para estar con Donald Trump en las celebraciones del 4 de julio, pero en las últimas horas en la Presidencia daban por cancelada esa visita.El Presidente Javier Milei participó del evento Freedom 250 en la Embajada de los Estados Unidos, en celebración de los 250 años de la Independencia estadounidense. pic.twitter.com/zbXcUQwxFX— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) July 1, 2026