Hinchas volvieron desde Nueva York y otras ciudades estadounidenses con recuerdos de banderazos, estadios y la victoria contra Alemania.

Una vez más, los aficionados ecuatorianos demostraron su respaldo a la Selección en Estados Unidos, ilusionados con un posible triunfo ante los europeos.

Desde varias horas antes del pitazo inicial, el escenario deportivo comenzó a teñirse de amarillo, azul y rojo.