El estadio de Nueva York/Nueva Jersey fue escenario de una de las postales más emotivas y eléctricas en lo que va de la Copa del Mundo 2026. La selección de fútbol de Ecuador concretó una hazaña histórica al revertir el marcador y derrotar por 2-1 a Alemania, asegurando su boleto a los 16avos de final como uno de los mejores terceros del Grupo E. La descarga de tensión tras el agónico gol de la victoria dio paso a una celebración desmedida que tuvo como protagonista principal al director técnico argentino, Sebastián Beccacece. Apenas se consumó el triunfo, las cámaras oficiales del torneo registraron la desbordante reacción del entrenador santafesino. En medio de los cánticos de la hinchada, Beccacece corrió desbocado hacia el sector de las plateas bajas y, rompiendo con los protocolos de seguridad, saltó la alta barrera perimetral para fundirse en un sentido e interminable abrazo con su esposa, Patricia Persson, y sus hijas. Las imágenes de la transmisión reflejan al DT colgado del cuello de sus familiares directos, con una sonrisa indeleble y al borde de las lágrimas, rodeado por una marea de hinchas ecuatorianos que festejaban a su alrededor. La euforia del plantel ecuatoriano tras la histórica remontada El desahogo en el campo de juego no fue menor. Mientras el cuerpo técnico se abrazaba en el banco de suplentes, los futbolistas de La Tri colapsaron sobre el césped norteamericano. Figuras clave del plantel rompieron en un llanto desconsolado de alegría, arrodillados y abrazados entre sí tras haber resistido los embates finales del gigante europeo. La victoria posee un doble valor histórico: además de sellar la clasificación tras 20 años de frustraciones en primera fase, convirtió a Ecuador en el primer seleccionado sudamericano en vencer a Alemania en una fase de grupos de un Mundial.
El alocado festejo de Sebastián Beccacece y la emoción de Ecuador tras vencer a Alemania
Tras el agónico 2-1 sellado por Gonzalo Plata, el entrenador argentino saltó a la platea para abrazar a su familia en una noche colmada de euforia, llanto y desahogo popular.










