Mientras se acaba el tiempo para encontrar sobrevivientes tras los terremotos, los residentes de las zonas afectadas se organizan para atender a los heridos, recolectar alimentos y dar apoyo a quien lo necesite. Todo ello mientras el miedo a nuevos sismos lleva a muchos a permanecer en plazas y lugares públicos a la espera de información y ayuda internacional.

La comunidad internacional comenzó este jueves a movilizar ayuda para Venezuela tras los dos terremotos que dejaron al menos 164 muertos y 971 heridos.

Estefanía Herrera, una madre venezolana que vivió el sismo con sus dos hijos, relata el miedo, la incertidumbre y la solidaridad entre vecinos mientras esperan respuestas.