Terminado el partido, se desató la euforia en la zona del Malecón y la 9 de Octubre.

Una vez más, los aficionados ecuatorianos demostraron su respaldo a la Selección en Estados Unidos, ilusionados con un posible triunfo ante los europeos.

Aún en el segundo tiempo, la plaza Pradera vibra con el 1-1 ante Alemania; Ecuador sigue soñando con la clasificación.