La guerra contra Irán fue presentada por EE.UU. como un catalizador para el colapso de la república islámica, pero meses de combates no lograron derrocar al liderazgo clerical y dejaron a sus opositores en una situación comprometida. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó al lanzar la ofensiva que la campaña militar allanaría el camino para que los iraníes se alzaran. Además, prometió apoyo a las protestas contra el gobierno que alcanzaron su punto álgido en enero y que supusieron el mayor desafío en varios años a las autoridades de la república islámica. Los movimientos de oposición fuera de Irán, muy fragmentados, se apresuraron a intentar posicionarse como posibles sucesores del sistema gobernante al inicio de la guerra, que comenzó con el asesinato del líder supremo, Alí Jamenei, en ataques de EE.UU. y de Israel.

La incursión estadounidense en Irán fue una mezcla fatídica de improvisación, prepotencia e ilegalidad. De espaldas al Congreso estadounidense, un Donald Trump carente de…

The Iran war was cast as a catalyst for the Islamic republic's collapse, but months of fighting failed to dislodge the clerical leadership and left its opponents out in the cold.