Las medidas van desde la entrada en el sector turístico de “nuevos actores” en “nuevas modalidades” al fomento de la inversión extranjera directa

Estos cambios económicos pueden servir a la vez dos objetivos: atajar la profunda crisis estructural que sufre la isla y calmar la presión de EE.UU.

Estas reformas buscan abrir más sectores a la inversión privada, atraer más capital de los cubanos en el exterior y reducir el peso del Estado.