La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral) de Cuba, ha aprobado la madrugada de este jueves un paquete de reformas “de impacto estratégico” que buscan liberalizar y descentralizar la economía de la isla, que padece su peor crisis en décadas
El primer ministro, Manuel Marrero, ha explicado que el paquete, que no se concibe como una renuncia a la construcción del socialismo, sino que son “condición indispensable para su preservación”, contempla la entrada de “nuevos actores” en el sector turístico bajo “nuevas modalidades”, el fomento de la inversión extranjera directa (especialmente para cubanos no residentes), pasando por medidas para ampliar el rol del sector privado.
Asimismo prevé la creación de procedimientos para la quiebra, liquidación y reestructuración de empresas, así como la posibilidad de convertir empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones o participaciones.
Al respecto, el Jefe de Gobierno ha dicho que el Estado definirá su participación accionaria en cada sector de la economía y mantendrá una posición mayoritaria en aquellos considerados estratégicos para el desarrollo nacional.
Las reformas también incluyen cambios que llevarían a dinamizar la agricultura, el comercio exterior y el sector inmobiliario, además de descentralizar la toma de decisiones y dotar de una mayor “autonomía” a empresas estatales y municipios.











