El joven cuya desaparición forzada en 1975 transformó para siempre la vida de su madre, convirtiéndola en un emblema de la memoria y la búsqueda ininterrumpida por el derecho a la identidad.

La búsqueda de Lydia Estela Mercedes Miy Uranga comenzó el 17 de junio de 1975, cuando desaparecieron a su hijo Alejandro. Jamás logró dar con sus restos. Referente indiscutida…

Tenía 95 años y estaba internada en el Hospital Italiano.