Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí, desaparecida hace casi un año en el Ajusco, lo dijo con una dolorosa claridad durante las protestas alrededor de la inauguración del Mundial: “No estamos en contra del deporte, no venimos a manifestarnos de forma violenta, el Estado ya ha ejercido mucha violencia contra nosotras, pero se han invertido millones en una fiesta mundialista cuando tenemos 133 mil desaparecidos”. Tiene razón, miles de desaparecidos sin voluntad política y sin recursos financieros para encontrarlos. Esa frase debería bastar para desarmar cualquier intento de descalificar a quienes salieron a la calle. Las madres buscadoras no fueron a arruinar una fiesta. Fueron a recordarle al mundo, que mientras México presume estadios, pantallas y discursos de orgullo nacional, miles de familias siguen buscando a sus hijos con sus propias manos.Hay recursos, coordinación y voluntad política para organizar espectáculos globales; para quienes buscan a sus hijas, hijos, hermanos, padres o madres, hay abandono, burocracia e impunidad. Hay dinero para blindar los alrededores de un estadio, pero no para garantizar la primera obligación de cualquier Estado: proteger la vida, buscar a los desaparecidos y hacer justicia.La tragedia de las personas desaparecidas es la más dolorosa de todas, porque no hay nada más cruel que vivir sin saber dónde está una hija; porque no hay abandono más profundo que el de un Estado que obliga a las familias a buscar con palas, varillas, fotografías y miedo, y porque mientras unos celebran, otros siguen cavando.Esa no fue la única tragedia que salió a la calle. A pesar del discurso oficial que insiste en negar el descontento social, la realidad se impuso. La inauguración de la justa deportiva mostró que hay muchas causas justas sin atender, aunque el gobierno quiera reducirlas a bots, campañas o provocaciones, éstas existen y son cada día más. Se manifestaron familias buscadoras, transportistas, campesinos, trabajadores de la salud, pensionados, maestros, organizaciones sociales y ciudadanos que encontraron en la inauguración no una causa de protesta, sino una ventana para hacerse escuchar.Los transportistas reclaman seguridad en carreteras tomadas por la extorsión. Los médicos denuncian hospitales sin insumos suficientes. Los campesinos reclaman apoyos, financiamiento y condiciones mínimas para trabajar la tierra. Los maestros protestan por promesas incumplidas. Las familias de desaparecidos exigen búsqueda, verdad y justicia. Son demandas distintas, sí, pero todas apuntan al mismo problema: un Estado que administra discursos, pero no resuelve el sufrimiento cotidiano.El problema no es el futbol; tampoco lo es que millones de personas quieran celebrar. México ama el futbol y tiene derecho a vivir una fiesta mundialista. El problema es que el gobierno quiera usar esa fiesta como vitrina de normalidad, como si el país estuviera en calma, como si la violencia, la extorsión, la precariedad, el abandono del campo, la crisis de salud y las desapariciones pudieran esconderse detrás de una ceremonia inaugural.El Mundial no provocó la inconformidad social, solo le quitó la cortina al país que el gobierno quería esconder. La protesta no mancha el evento, pero revela al México real. Mientras unos celebran, otros siguen pagando extorsiones, otros atienden hospitales sin medicamentos y otros trabajan la tierra sin recursos. Ese también es México. El México que no cabe en las imágenes cuidadosamente producidas para el mundo ni en la ceremonia inaugural.Ningún espectáculo global puede tapar una realidad nacional tan dolorosa. Si el gobierno no quiere verla, la sociedad se la va a seguir poniendo enfrente. Cuando el mundo miró a México, no solo vio futbol; también vio un país herido que sigue exigiendo ser escuchado. Presidenta de Causa en ComúnÚnete a nuestro canal

Mañana el mundo entero volteará a ver a México. Nuestros estadios. Nuestras calles. Nuestra comida. Nuestra música. Nuestra pasión. Mañana millones de personas llegarán a este…

“La pelota vuelve a casa y los más de 130 mil desaparecidos, ¿cuándo?” y “Que el Mundial no silencie sus nombres”, se lee en los cintillos y titulares.

Aseguraron que las protestas buscan sensibilizar a visitantes nacionales y extranjeros sobre una realidad que afecta a miles de familias mexicanas

Las ausencias ocupan espacio. Ocupan una silla vacía durante la cena. Ocupan una habitación que nadie se atreve a modificar. Ocupan conversaciones familiares que terminan siempre…

Los familiares de los desaparecidos portaban elementos alusivos al Mundial, como camisetas de la selección mexicana con los rostros de sus familiares.

Las familias realizaron una velada frente al dispositivo de seguridad, donde reclamaron la falta de avances en las búsquedas y exigieron que la problemática tenga visibilidad…

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México vuelve a hacer historia, por tercera ocasión inaugura una Copa Mundial de Fútbol, único país que puede presumir tal privilegio. El mundo volverá a mirar al Estadio Azteca…

“Hacer el llamado a la sociedad para decir que no jueguen con nuestro dolor. Pueden celebrar la Copa del Mundo, pero ¿qué pasa con nosotros?”Vanessa Gámez,madre de Ana Ameli…

El 81% de los mexicanos que no van a asistir al Mundial dice que no va porque no puede pagarlo. No porque no quiera México 2026 debió ser un regalo para este país. Un momento para…

Mientras México celebraba el inicio del Mundial 2026, madres buscadoras y familiares de desaparecidos aprovecharon la atención internacional para denunciar una crisis que supera…

Gritaremos los goles de México y veremos extraordinarios equipos competir. Pero ahora también toca que veamos, en México y el mundo entero, el rostro de los desaparecidos

Inició el Mundial de futbol con el triunfo de México, 2-0, sobre Sudáfrica. Una victoria de la Selección que hace sentir bien a los mexicanos, sin importar posiciones, colores,…

La actriz asistió al Estadio Ciudad de México, desde donde mostró empatía por las madres buscadoras

Al manifestarse en la Ciudad de México, Jaqueline Palmeros afirmó que las familias buscadoras viajaron con recursos propios para exigir atención a la crisis de desapariciones.

Al manifestarse en la Ciudad de México, Jaqueline Palmeros afirmó que las familias buscadoras viajaron con recursos propios para exigir atención a la crisis de desapariciones.

Consideraron que el torneo coloca bajo la lupa internacional problemas de seguridad y derechos humanos.

Mientras la FIFA, los patrocinadores y las autoridades participan de las ceremonias, se preocupan por los protocolos y dispositivos de seguridad para los millones de visitantes…

Previo a la inauguración de la Copa del Mundo, madres buscadoras de Acapulco gritaron consignas

Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí, desaparecida hace casi un año en el Ajusco, lo dijo con una dolorosa claridad durante las protestas alrededor de la inauguración del Mundial:…