Dos escenarios opuestos marcaron el inicio del Mundial 2026 en México. Dentro del Estadio Ciudad de México, miles de aficionados festejaban el arranque de la Copa del Mundo y el triunfo de la selección mexicana; afuera, madres buscadoras y familiares de desaparecidos levantaban fotografías de sus seres queridos y repetían una consigna que contrastaba con el ambiente de fiesta: "México, campeón en desapariciones".
Los colectivos llegaron a las inmediaciones del estadio con camisetas de la selección mexicana intervenidas con los rostros de personas desaparecidas, fichas de búsqueda y pancartas con mensajes dirigidos a las autoridades. La movilización buscaba aprovechar la atención internacional generada por el torneo para visibilizar una crisis que, según cifras oficiales, supera las 133 mil personas desaparecidas en el país.
Entre las consignas más repetidas destacaron frases como "Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos", "¿La pelota vuelve a casa y nuestros desaparecidos cuándo?" y "Con las buscadoras hasta la final". Las familias señalaron que, mientras millones de personas observaban la inauguración del Mundial, miles continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.











