Lo que comenzó como el descubrimiento casual de una isla casi virgen en la costa de Albania por parte de la hija del mandatario estadounidense, Ivanka Trump, y su esposo, Jared Kushner, se ha convertido en uno de los proyectos inmobiliarios más controvertidos de Europa. Mientras el Gobierno defiende una multimillonaria inversión turística como motor de desarrollo económico, ambientalistas y residentes denuncian que amenaza ecosistemas protegidos, alimenta disputas sobre la propiedad de la tierra y pone en riesgo uno de los últimos paraísos naturales del Mediterráneo. A continuación, las claves del proyecto que desata protestas.

Albania has opened a corruption probe as thousands of people protest the development.

Ivanka Trump touted the project in a recent podcast, claiming the development would be a “tangible manifestation” of “how I want to live.”