Con las tres víctimas se suman casi 180 fallecimientos, junto con los 750 posibles casos.

El virus, que ha cobrado la vida de más de 15.000 personas en África en los últimos 50 años, es relativamente menos contagioso que, por ejemplo, la COVID-19 o el sarampión

El brote, con unos 600 casos sospechosos, de los que se han confirmado medio centenar, preocupa porque no hay por ahora vacunas ni tratamientos específicos.