Con las tres víctimas se suman casi 180 fallecimientos, junto con los 750 posibles casos.

El brote, con unos 600 casos sospechosos, de los que se han confirmado medio centenar, preocupa porque no hay por ahora vacunas ni tratamientos específicos.

El Gobierno del país africano afirma que las pruebas de laboratorio han confirmado hasta ahora 64 casos y seis fallecidos.