La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC, por sus siglas en inglés) ha confirmado que tres de los fallecidos por el brote de ébola en República Democrática del Congo (RDC) son voluntarios de la organización humanitaria internacional.El brote de ébola originado en la provincia de Ituri, extendido en los últimos días a la vecina región de Kivu y Uganda, ha dejado hasta ahora casi 180 muertes sospechosas y 750 posibles casos en una región devastada por el conflicto, la falta de asistencia humanitaria y los constantes éxodos de población por los combates que están imposibilitando la gestión apropiada de este brote.Todos ellos "presuntamente contrajeron el virus del ébola en acto de servicio, mientras realizaban labores de gestión de cadáveres el 27 de marzo, como parte de una misión humanitaria no relacionada con el ébola", según un comunicado.El CICR ha querido puntualizar que, en el momento de la intervención, la comunidad desconocía el brote de la enfermedad del virus del ébola, y este aún no había sido identificado. De hecho, el conflicto armado que reina en el norte y en el noreste del país imposibilitó que las autoridades sanitarias locales descubrieran a tiempo la crisis.Los tres fallecidos "son algunas de las primeras víctimas conocidas del brote", añade. El secretario general de la IFRC, Jagan Chapagain, ha trasladado sus "más sentidas condolencias a sus familias, seres queridos, compañeros voluntarios y colegas". "Nos solidarizamos con la Cruz Roja de la RDC en estos momentos de dolor", ha concluido.