A solo seis meses de asumir, el presidente Rodrigo Paz enfrenta una ola de protestas que paralizó el centro del poder político. Sectores afines a Evo Morales profundizaron los bloqueos que desabastecen a la población y rechazaron cualquier tregua, empujando al país a un escenario de máxima fragilidad.

Aunque analistas consideran que las marchas aún no alcanzan el nivel de otras crisis, advierten que el desgaste político debilita al mandatario.

Sindicalistas y grupos afines a Evo Morales complican el abastecimiento, contribuyen al aumento de precios y generan enfrentamientos en el país andino, en un contexto de tensión…